Un segundo después oigo mi nombre, me vuelvo y le veo posando y diciéndome que le hiciera una foto.
Le he hecho un par de ellas. Me ha saludado levantando el pulgar y se ha ido con su caja.
Ya se sabe: por una línea razonable o una recta noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de incoherencias. [Del cuento La biblioteca de Babel, de Jorge Luis Borges]
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